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Terra
La Coctelera

El comienzo de una tortura...

Creo que es conveniente que hable sobre como empezó mi tortura...con un error y, sí, es lo que estáis pensando, un error mío:

Al entrar en el instituto lo hice junto con otra chica, Ana, con la que la relación no era precisamente maravillosa pero como habíamos sido asignadas en clases distintas yo pensé que no supondría ningún problema, desafortunadamente, me equivocaba.

Ella empezó a intentar entrar en mi grupo de nuevas amigas, yo en ese momento me ví acorralada y la única forma que encontré de solucionarlo fue contarles la verdad sobre esa chica a mis amigas, pensé que lo mejor era ir con la verdad por delante, lo hice y todas coincidieron en que debíamos mantenerla apartada, parecía que todo seguiría como hasta entonces y que Ana no supondría un problema en mi vida.

Pero más tarde una de las chicas del grupo se distanció para pasar a ser amiga de Ana y le contó lo que yo había dicho sobre ella, Ana, aunque sea insoportable, sabe como engañar a las personas, le contó mil mentiras sobre mí y la convenció para que se lo contase a las demás, en ese momento mis amigas se pusieron a mi favor y yo no tuve ningún miedo.

Hasta que pasó el curso, entramos en segundo y se volvieron a organizar las clases, todas la de mi grupo y yo estabamos juntas, por desgracia, también Ana. Al principio mantuvimos las distancias y todo fue bien, pero más tarde...

En el segundo trimestre nuestro tutor sentó juntas a Ana y a una de mis amigas, Mónica, de mi grupo, que por unos motivos u otros al final había quedado reducido a tres, Mónica, Ángela y yo, ella era con la que mejor me llevaba, éramos inseparables, se lo podía contar todo con la seguridad de que simpre me ayudaría. Yo al principio pensé que se llevarían fatal, pero resultó que Mónica era más débil de lo que yo creía, se creyó todas las mentiras que le fue contando Ana, nunca consiguió ponerla en mi contra, pero sí que yo dejara de ser su mejor amiga, para pasar a ser ella.

La responsabilidad de romper el hielo...

Soy de esas personas que no les gusta romper el hielo, que prefieren que lo haga el que tienen al lado, quizás eso me haya traido problemas en mi vida, o quizás no. Pero en esta ocasión soy la única que puede hacerlo, mal o bien, pero no me queda otro remedio...

Soy una adolescente a punto de cumplir los 14. Hace tan solo un año yo consideraba mi vida casi perfecta, pertenecía a una familia estable, los estudios me iban de maravilla y, sobre todo, tenía unas amigas que yo creía nunca me fallarían.

Ahora mismo no reconozco a esas amigas, mi familia sigue siendo estable y los estudios siguen igual o mejor aún si cabe pero, creedme, es muy difícil sobrevivir sin tener a tu lado al menos una amiga que te aconseje, que te detenga cuando vayas a cometer un error y, ante todo, que te escuche.

Sinceramente, no sé si he creado este blog con la intención de desahogarme, intentar que los demás no cometan los errores que yo he cometido, ayudarme a mi misma a construir un mundo que no se derrumbe o, simplemente, conocer personas que puedan convertirse en verdaderos amigos. Pero, desde luego, espero poder descubrirlo pronto.